Sumémosle a la noche el silencio de ambos,
mientras nuestras miradas expulsaban los verbos de nuestras ganas,
y los impulsos se alejaban por la timidez,
dejándonos inmóviles y a distancia.
Termina la noche,
y yo sin saber tu nombre,
y tu sin saber de mi,
solo quedamos con el conocimiento de nuestro deseo,
marchándonos con la intriga de saber si volveríamos a vernos o quizás algún día,
conocernos.
sábado, 29 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Lejos de la MUSA, y cerca del café. Veinte diecisiete.
-
Al precipicio todo "sentimiento" creado por mi vulnerabilidad. Fácil acoplarme a otros cuerpos si esparcen detalles que encantan, ...
-
Papel en blanco, como tabula rasa; comienzo por pensarte, subrayarte las palabras en la piel y definir cada beso con mis labios, dif...
-
Conociendome, me hubiera conformado por tenerte a la distancia; aguantandome los impulsos a ti, recibiendo el ENTERO de tu amistad, sin t...
No hay comentarios:
Publicar un comentario