miércoles, 28 de julio de 2010

Y como siempre te miro de reojo, porque si te miro de frente sé que voy a querer permanecer contigo toda una vida, más allá de la que estoy viviendo ahora y de la que me queda todavía por vivir. Si te tomo la mano no voy a querer soltarla, mejor la observo y dejo que recorra mi cara, como queriendo acariciarme y explicarme el motivo de porque estas junto a mí. Si te beso me pierdo, así que prefiero rozar mis labios con tu mejilla y dejar un espacio entre medio para que el viento tenga por donde pasar. Y no te abrazo, porque si te abrazo, le limito espacio a mi mente y no voy a querer pensar en otra cosa que tus brazos entrelazados con los míos. Ya ves lo frágil que soy cuando estoy a tu lado, todo se me hace complicado, que cualquier movimiento que hagas lo uso de inspiración para enamorarme poco a poco mas de ti.

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Lejos de la MUSA, y cerca del café. Veinte diecisiete.